Capítulo número 2: “Dualidad es una palabra”


Me inunda la sensación de agradecimiento. Oigo los grillos, miro el cielo y respiro profundo tomando la vida que me toca.

 

Es tiempo real, tiempo arte, donde la dualidad se suicida, respiramos, sentimos, bailamos, hacemos el amor y yo escribo.

 

Hay un elixir escondido debajo de la rama del árbol de la aceptación.  Éste, es el regalo que nos permitimos sentado uno al lado del otro sin mas intención que ser. Sin mirarnos, sin tocarnos sin mentes y sin mentiras. Solo respiración, sonido, instante, pulso, y vacío.

 

Dulce miel rebasando los bordes de la piel, llenando de mágica conciencia cada electrón de nuestro cuerpo.

 

Es simplemente estar con lo que hay, y lo que hay es éxtasis.

 

Gracias.